Relatoría del Taller para periodistas de televisión

DINÁMICAS NARRATIVAS DEL POSCONFLICTO

Los periodistas de tv en sus diversas regiones se preparan para el reto

Maestros:

Cartagena de Indias, 21 – 23 de abril de 2015

El taller Periodismo, Paz y Regiones, dirigido esta vez a periodistas de televisión de todo el país, se realizó dentro de una dinámica teórico práctica en la que se abordaron por parte de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz temas conceptuales del proceso, tales como sus características, estructura, funcionamiento de la mesa de conversaciones, fases, estado actual y planes a ejecutar, entre otros.

Por su parte, los 22 participantes invitados por la FNPI propusieron historias reales que evidencian momentos del posconflicto y reintegración en sus regiones, (Cauca, Valle, Putumayo, Santander, Atlántico, Pereira, Cesar, Caquetá, Norte de Santander, Antioquia, Boyacá y Bogotá), narraciones que fueron asesoradas, ajustadas y orientadas por el maestro de la FNPI, Álvaro Sierra, y los dos tutores asistentes para su respectiva producción, Carlos Julio Betancur y Mauricio Builes.

El cierre del taller estuvo a cargo del periodista, experto en cobertura de este tema y maestro de la FNPI, quien realizó un exhaustivo análisis del momento actual de las negociaciones en La Habana.

Relatoría: Mavy Ester Viñas Amaris.

Palabras clave: posconflicto, víctimas, victimarios, reintegración, negociación, aprendizaje periodistas en cubrimiento de paz, justicia transicional, garantías.

En el inicio del ciclo 36 de conversaciones en La Habana, lo primero para destacar es la característica del proceso y es “que tiene una especificación y por eso se llama Acuerdo General para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una paz estable y duradera, porque su objetivo es terminar el conflicto, no se llama proceso de paz porque tiene su objetivo puntual”, afirmó Johanna Cárdenas, integrante del equipo de comunicaciones de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.

En ese orden de ideas, es básico conocer que la estructura del proceso está dividida en 3 fases: una exploratoria (agenda y la hoja de ruta), la de conversaciones (discusión alrededor de los puntos) y la de construcción de paz, (se implementa lo acordado y se trabaja el qué y el cómo se define con la gente en las regiones y en los territorios).

PUNTOS SOBRE LA MESA

1.Reforma rural integral

La Reforma Rural Integral es el primer punto en la agenda; está centrada en el buen vivir de la gente del campo y con unos objetivos muy específicos, tales como, la erradicación de la pobreza, la promoción de la igualdad, el cierre de brecha entre el campo y la ciudad, la seguridad alimentaria (cadena de producción integral), reactivación del campo (énfasis en lo agropecuario), un cierre de frontera y protección del medio ambiente.

Para ello se establecen tres pilares de trabajo que están relacionados, primero con el acceso y uso de la tierra, segundo con los planes nacionales para la Reforma Rural Integral y tercero con los programas de desarrollo de enfoque territorial.

Dentro de ese mismo plan habría que añadir la salud, educación con enfoque y fortalecimiento rural, vivienda, agua potable, programa de erradicación de hambre, campañas adecuadas de conservación de alimento y consejos departamentales de alimentación en los lugares que han sido más afectados por el conflicto.

2. Participación política

Dicha temática está enfocada en una apertura democrática para obtener la paz orientada con la participación ciudadana y para ello se tendrán en cuenta varias acciones que se implementarán. La primera es la creación de partidos y movimientos políticos, amparado en unos derechos y garantías dentro del ejercicio de la oposición, en los cuales existirán veedurías que observen y hagan seguimiento a los mismos.

Con ello, el sistema electoral queda entonces sostenido en cuatro pilares que son: Reforma del régimen y la organización electoral, promoción y participación electoral, promoción de la transparencia en esos procesos electorales y una transitoria circunscripción especial de paz; con unas garantías iguales de seguridad por parte del gobierno para su libre ejercicio, sin que los posibles reductos impidan el proceso.

De estos movimientos políticos se desprende la segunda acción que sería, la participación ciudadana, ligado a una tercera que son los medios de comunicación como construcción de paz.

Este ejercicio estará caracterizado por la implementación de gestiones masivas para impulsarlos, como creación de canales institucionales y regionales, apertura de espacios para la divulgación de los trabajo de las organizaciones sociales, nuevas convocatorias para la adjudicación de emisoras comunitarias en las zonas más afectadas por el conflicto, capacitación técnica de los trabajadores de medios comunitarios, financiación de producción y divulgación de contenidos orientados a fomentar una cultura de paz con justicia y reconciliación y una asignación de pauta oficial con criterio de transparencia y equidad, entre otros.

3. Solución al problema de la drogas ilícitas

Esta problemática se desarrollará en cuatro pilares básicos: Programa de sustitución de cultivos ilícitos, planes integrales de desarrollo con participación de las comunidades, programa de prevención del consumo y salud pública y solución al fenómeno de producción y comercialización de narcótico.

“Con respecto al tema de minería es importante que todos conozcan que dicha actividad no quedó contemplado en el acuerdo de La Habana, eso no hace parte de la agenda, y se convierte en una dificultad con el Eln porque sería un impase en la fase exploratoria para el alistamiento de los diálogos. Hay un Plan Nacional de Desminado que no es el acuerdo sobre el desminado al que llegó el gobierno con las Farc, es distinto, pero hace parte de las medidas de desescalamiento que hay en la mesa”. Informó la delegada de AOCP.

4. Víctimas y su resarcimiento

“El 7 de junio de 2014 se inició el acuerdo de víctimas y lo primero que hacen tanto Farc como el gobierno, es el reconocimiento de las mismas y el reconocimiento de ellos como victimarios ; esto ya es histórico” indicó la delegada del Comisionado para la Paz al iniciar su exposición sobre el tema en mención.

El tratamiento en torno a este tema se ha enfocado en diez principios fundamentales, cada uno de ellos son estudiados en unos foros que se realizan al inicio de la discusión.

Otro avance importante en este tema, es la creación de la sub Comisión del Fin del Conflicto que es donde participan militares activos. “Esta sub comisión no es una comisión que negocie, es una comisión técnica que alista insumos que ayuden avanzar en el momento que empiece la negociación” apuntó la expositora.

5. Participación de la sociedad civil

Los mecanismos de participación de la Sociedad Civil están enfocados en unos formularios que se distribuyeron a las autoridades locales y departamentales por orden presidencial, para que fueran difundidos en la comunidad y estimular con ello la participación de todos; “Mecanismo que no ha funcionado eficazmente pues en algunos sitios no han sido difundidos, ni siquiera los conocen. De los 1032 municipios que hay, sólo nos han llegado hasta el momento 9.058 formularios, sin embargo se toman medidas al repecto” concretó Cárdenas.

Como se van a difundir estos acuerdos:

Para la divulgación de los acuerdos es importante conocer que la mesa tiene sus protocolos de comunicación para difundir lo acordado pero paralelo a ello existen una estrategia del gobierno y otras de las Farc.

“Se dijo que se harían unos informes conjuntos para informarle a la gente en que iban y eso normalmente se practica al finalizar cada ciclo. Lo que hace cada uno por su lado, son las respectivas declaraciones y en el caso del gobierno existen voceros oficiales” añadió Cárdenas.

Igualmente existe la página donde se integran todos los comunicados, están en lenguaje de seña, lengua indígena y la comunidad pueden hacer propuestas y comentarios.

“Los periodistas de televisión, los documentalistas  y en general todos los que hacemos historias y noticias de carácter audiovisual, estamos en la obligación  de posicionar la cámara como herramienta de registro, narración, contextualización, análisis y memoria. La cámara es nuestra gran aliada, cómplice y complemento ideal para narrar historias” inició Carlos Julio Betancur, tutor del taller, quien conjuntamente con el Maestro Sierra y el otro tutor, Mauricio Builes, orientaron el cómo se deben narrar las historias de un eventual posconflicto para televisión.

“Nosotros somos especialista en narrar la guerra pero no en narrar la paz, si se firma el acuerdo nos toca cambiar el cerebro, una sociedad en la que no hay conflicto armado implica cambio de tema, énfasis, enfoque de historias, en fin, todo va a tener que reacomodarse” agregó el maestro Sierra, como premisa a la mutación que generará otras narrativas frente a nuevos actores, roles, contenidos y escenarios.

Un abanico de insumos importantes expusieron los expertos que serán esenciales a la hora de contar, difundir y posicionar las producciones audiovisuales:

  • La primera precisión para tener en cuenta está relacionada con el tiempo y la duración de los trabajos que se mostrarán en pantalla. Según ellos, los informes no deben ser tan largos. En internet por ejemplo “Estamos convencidos que en Colombia la gente no se queda más de cinco minutos viendo un trabajo” aseguró Mauricio Builes de Pacifista Vice Colombia apoyado por el maestro Sierra quien igualmente opina “Esos trabajos tan largos no funcionan”

Si bien es cierto que no existe un parámetro absolutamente definido de la duración de las notas informativas que funcione como camisa de fuerza, está demostrado que los tiempos deben manejarse moderadamente. Si por ejemplo, se trata de un documental de 30 minutos, la recomendación es dividirlo en fragmentos con una línea argumental bien clara y un gancho que los conecte entre sí para que sea de mayor aceptación por la audiencia.

Existen igualmente notas que causan gran impacto en los televidentes de tan sólo dos minutos gracias a una buena unidad narrativa que comunica sin rodeos en un viaje directo al intelecto y a la emoción.

  • Seguido a ello y tal vez lo más importante, está la calidad de la producción del materia visual. De acuerdo a como se ejecuten esas piezas comunicativas, se podrá alcanzar el éxito que se quiere y para ello hay una serie de pasos que serán fundamentales a la hora de posicionarlos.

Lo primero para tener en cuenta es que las regiones son diferentes, por lo tanto los contenidos de las historias serán dinámicos y diversos de acuerdo a las características, debilidades o fortalezas de cada uno de esos territorios.

De ello se desprende la exigencia de realizar un trabajo de reportería integral, estructural que permita contextualizar acertadamente las producciones detallando minuciosamente estos aspectos:

Organización de la historia que se quiere narrar, revisar antecedentes, definir enfoque y formato, locaciones, línea argumental, contenido, títulos (llamativos y que atrapen), personajes, rostros con testimonios pasados y presentes que permitan mostrar el cambio, acudir a otras fuentes, imágenes de apoyo visual (actuales o de archivos para fundamentar), definir sonidos a utilizar, si el documental es fragmentado o en serie establecerle una secuencia que los integre y cuáles serán los recursos que se manejarán para vender dichas historias, entre otros.

“El arte de la selección es lo único que nos puede salvar para dejar al televidente o a la persona que nos está viendo por internet por lo menos tres minutos cautivos. El arte de la selección de imágenes y de los diálogos para salvar el documental independientemente de que sea histórico o de acción”, puntualizó respecto al tema, el tutor Builes, de Pacifista -Vice, quien además agregó que “las historias deben ser equilibradas, que no tengan tendencias hacía ningún lado, objetivas, pero sobre todo creativas para captar nuevas audiencias”.

  • Por otra parte, para el tutor Carlos Julio Betancur es esencial la relación camarógrafo-periodista. “Ésta debe ser sólida, cómplice y complementaria. Las narraciones hay que hacerlas de la mano del camarógrafo, ellos deben ser hermanos. En ocasiones desconocía las grabaciones que él hacía y luego cuando las veía notaba que tenían una percepción paralela, entonces la importancia está en encontrar sentido a esas imágenes que van consolidando los textos y van a fortalecer la información. Todo termina siendo un ejercicio de libertades que permitan al final encontrar afinidades”.

Luego de observar como ejemplos, la nota televisiva con la que el tutor Betancur ganó un premio nacional cuando se desempeñaba como corresponsal y un documental de Vice Colombia, el maestro de la FNPI, Álvaro Sierra agregó nuevos aportes:

“Hay diferencias narrativas en la manera de contar las historias que funcionan muy bien, una por ejemplo con un narrador presentador y a la vez en off que conduce al televidente con un tono editorializante y una tendencia ligera a la opinión que puede ser un recurso narrativo para tomar una mínima posición con respecto a la historia, sin irse al otro lado, pero adornado con metáforas, sitios emblemáticos y algo de humor que le dan un respiro, relajan y atrapan al televidente. La otra historia se construyó sólo con rostros, con diálogos pequeños, donde se cuenta ella misma, acompañada de paisajes que dicen todo, sin incurrir en redundancias con el lenguaje audiovisual, donde no hay opiniones, donde todos tienen sus posiciones y la audiencia acá puede tomar sus propias decisiones”.

Para ampliar la reflexión con respecto al tema, el tutor Betancur adicionó que “el periodismo televisivo, el  de noticiero, está en deuda con el país. Se limita al registro escueto, a los comunicados de las partes, al escándalo que producen los choques entre el gobierno y la oposición. El país necesita que le cuenten, que le narren audiovisualmente el conflicto los eventuales nuevos escenarios de paz. La reflexión diaria y el estudio permanente de los acontecimientos, serán las llaves de esos otros aires informativos para la televisión colombiana”.

Luego de tan valiosas recomendaciones y con el direccionamiento general del Maestro Sierra y los tutores, los periodistas de la región postularon públicamente las historias que investigaron en sus regiones en la que se evidencia un posible posconflicto y el abordaje periodístico que tendrán.

“Lo primero para precisar es que la estructura de los que está pasando en La Habana se hace en un país que está en una situación de conflicto armado y que no se ha terminado por más negociación que haya. El objetivo que está en curso mientras la negociación sigue, no es la paz, lo que habría es un cese del conflicto armado. La paz se comienza a construir después del acuerdo y es quizá la parte más difícil” inició Álvaro Sierra, maestro de la FNPI y periodista experto en tema de cubrimiento de guerra y paz.

El proceso posterior a ello tendría entonces de frente “dos avenidas” como lo ha denominado Sierra: Una, la implementación rápida de lo que se acuerda (desmovilización de las Farc, tiempo de la misma, modelo de desarme, entre otras…) y dos, la construcción de paz que va acompañado de un proceso de reintegración. El éxito depende del fin del conflicto y debe abarcar a todos los jefes tanto de mandos máximos como de mandos medios.

Una gran dificultad que enfrenta el proceso actualmente es la percepción de la ciudadanía con respecto al mismo, “Es un ambiente complejo, procesos de paz con oposiciones tan significativas no son fáciles de sacar adelante”, manifiesta el experto porque existen puntos muy cruciales de rechazo por parte de la gente, como el que los guerrilleros luego de que se desmovilicen, participen en política y la base de un acuerdo de esto es justamente la participación en política después de la dejación de armas.

El ambiente en el que se adelantan las negociaciones es muy difícil toda vez que han existidos hechos contradictorios que muestran desconfianza por parte de la población, uno favorable por ejemplo, podría ser el de la liberación pronta y sin exigencia del General Alzate, que en su momento generó un cierto optimismo a finales del año pasado y otra muy contraria la muerte de los militares a manos de las Farc en este año.

Cambios y Avances

El 2015 comienza con acciones significativas que vale la pena destacar, “Víctor Moncayo y Eduardo Pizarro que son relatores de la Comisión Histórica de Victimas presentaron su informe de relatoría de la discusión que existió con los 12 académicos, seis escogidos por el gobierno y los otros seis por las Farc. Esto se convierte entonces en un primer avance en lo que sería el primer insumo importante que se le entrega a la mesa para avanzar en la discusión de los temas de verdad y las causas del conflicto.

Sin embargo mostró que el acuerdo sobre el porqué hay conflicto en este país, no existe. Los 12 académicos tenían opiniones diferentes, el documento tiene 809 páginas y mi duda es si este tipo de modelo tan largo, poco académico sirve para algo porque lo va a leer poca gente, pierde el efecto educativo que pueda generar narraciones y discusiones de conflicto entre las comunidades”, comentó Álvaro Sierra.

Por otra parte, es importante resaltar otra transformación que se ha manifestado y es la llegada en noviembre de 2014 de nuevos integrantes del Secretariado de las Farc, cinco de ellos plenos, lo que indica un peso significativo que las Farc le están dando a las negociaciones.

Dentro de los avances también hay que mencionar que por fin comenzó a funcionar la Subcomisión del Fin del Conflicto, donde están los altos mandos militares discuten paralelamente el cese de hostilidades, la dejación de las armas y otros puntos que servirán de logística para cuando finalmente todo esté acordado.

Así mismo, es importante analizar los cambios que se han manifestado en la negociación.

“Los cambios no son sólo de dinámicas, sino que hay cambios muy de fondo porque les llegó la hora de la verdad, es decir, si las Farc no aceptan que han cumplido un papel como victimario y el Estado no lo acepta también, no hay negocio. Todo esto es justicia transicional y el centro de esa justicia es la víctima en todo sus aspectos”, manifestó Sierra.

Pero paralelo a eso hay otra dificultad y es la tesis de la Farc que manifiesta que la población civil nunca ha sido su blanco principal, ni su blanco secundario, ellos dicen que van a responder por lo que haya sucedido (masacre de Bojayá, por ejemplo), pero dicen que la responsabilidad mayor es del Estado porque lo que ellos hicieron está amparado por el derecho a la rebelión y eso sería un delito político.

“Esto es una discusión complicada si ellos no reconoce que el fin no justifica los medios e igual para el Estado, así que en eso la negociación está muy atrancada” puntualizó el maestro.

En una consecución de cambios se resalta igualmente que el Gobierno y las Farc anunciaron la primera medida clara de desescalamiento del conflicto que se pone en la mesa, que consiste en la del proyecto desminado conjunto y esto implica un cambio de fondo muy importante: “Primero porque ya no se negocia igual, antes se venía haciendo de manera lineal, ahora hay una cantidad de puntos encima de la mesa lo que la hace mucho más complicada: Es más difícil llegar a un acuerdo porque la mayoría de esos puntos están ligados unos a otros y segundo porque se rompió una regla que había caracterizado la negociación “Nada está acordado hasta que todo esté acordado”.

Otro elemento muy interesante por destacar es el cambio en la relación de los medios de comunicación con las Farc. Los grandes noticieros buscan noticias con el secretariado, cubren los ciclos y eso eran cosas que antes no sucedían. “La guerrilla calificaba a los grandes medios como vendidos y de parte de los mismos medios había también muchas prevenciones en darle voz a los guerrilleros” sostuvo Sierra.

Igual de importante es la situación de los dos países claves en la negociación, Cuba y Venezuela que ha cambiado sustancialmente. El acuerdo de Cuba con los Estados Unidos la subió por encima de Venezuela, quien por el contrario perdió peso en la negociación. Los cubanos además subieron con apertura de cosas, como posibles embajadas, empresas e industria, entre otros.

En la actualidad, el ambiente que se vive en la negociación es muy complejo. Hay una dificultad suplementaria y es lo ocurrido con los once militares muertos. Todo indica que se trató de una acción ofensiva de las Farc y por eso sucedió el escándalo; porque ellas habían decretado un cese e hicieron dicha acción. Su respuesta fue que el Ejército estaba entrando al área y ellos necesitaban defenderse: “Hay que entender que hay acciones ofensivas que se despliegan en el marco de la legítima defensa” afirmaron, los del grupo armado.

Esto desató una reacción contraria de la gente y obviamente de la oposición quien aprovechó para sacar a la luz pública, fotos tanto de los integrantes de las Farc como de gente del gobierno en acciones descoordinadas con la crisis que estaba sucediendo.

Quehacer periodístico, retos, nueva implementaciones

El periodista en su cobertura debe hacer una verificación de lo acordado, estar muy pendiente que va a suceder cuando se firme el acuerdo, si se desmovilizaron completamente, quienes están, quienes faltan, quien se rebeló, quien se coló, si dejaron guardias para continuar con el negocio en sitios claves, los tiempos de la refrendación y de la implementación, hay que prestar atención a esos detalles que serán los desafíos del posconflicto.

Interviene Carlos Julio Betancur: tutor del taller quien manifiesta que “hay que empezar a establecer además unas agendas periodísticas y de cubrimiento a nivel regional porque son mundos absolutamente distintos y muy sólidos en términos de temas a tratar”.

Álvaro Sierra manifiesta además que en el tema de la justicia transicional, el posconflicto que se avecina va ser complejo. El Estado tendrá que llegar a esos sitos en un plan masivo, con propuestas consistente a los campesinos para que puedan vender sus productos, para que cambien y reemplacen los negocios ilícitos, que se hagan carreteras buenas para poder comercializar los mismos y no se apeguen a las tentaciones ilegales posibles que rondan, como las Bacrim, minería, marihuana y amapola, entre otros.

Deben existir unos planes para intervenir y mantener ese tipo de situaciones bajo control. “En parte esos planes se están diseñando, ya hay unos acuerdos en La Habana que están relacionado con ello, por ejemplo en lo rural se pactaron 16 planes generales que van a tener extensión territorial, son planes para zonas comunitarias y se discuten cuales municipios se van a priorizar. Igualmente vías terciarias, escuelas rurales, salud, electrificación, agua potable, sistema de riego, todo lo que no se ha hecho históricamente en Colombia. El Estado debe contrarrestar el control sobre la población así no tenga armas”.

Conclusiones

La apreciación del experto Sierra es “Que el proceso en La Habana está muy bien diseñado, la arquitectura del proceso está muy bien pensada, es como lograr que las armas y la política pierdan todo ritmo. En el fondo lo que se está negociando en La Habana es eso. El problema es hacerlo realidad y sobre todo que un gobierno como el de Santos lo logre porque no es fácil bajar a tierra estos acuerdos.

Afirma que “va ser un inmenso desafío sobre todo porque hay que llevarlo a las regiones que siempre han sido las más desvalidas, las más frágiles, las más indefensas, hay que llevar enfermeros, jueces, fiscales, porque no hay nada, esto significa resolver una serie de problemas estructurales que el país arrastra desde hace mucho tiempo y en ese sentido hay una tarea”.

El tutor Carlos Julio Betancur manifiesta que “puede que se acabe el conflicto armado, pero empieza el conflicto desarmado” a lo que Sierra denomina “Conflicto de paz” y continúa exponiendo que por su experiencia en el cubrimiento de este tipo de conflictos, él puede contar que el primer año después de la firma es decisivo para ver si el acuerdo se consolida o se desbarata.