Catalina Ceballos: “La paz es un anhelo profundo y necesario”

Como antropóloga no estoy distante de la mirada periodística de los acontecimientos que ocurren en el país, la curiosidad, la investigación detallada, la conversación para la construcción de historias de vida, la crónica sobre lugares, todas hacen parte del día a día de ambas disciplinas. Como colombiana, como muchos colombianos estoy convencida que la paz es un anhelo profundo y necesario pero aún más y primero que todo, el de la firma del acuerdo, producto de los diálogos en La Habana.

Dicho lo anterior, el taller Periodismo, Paz y Regiones para Periodistas de Radio, celebrado el pasado 30 de mayo y 1 de junio con los periodistas de emisoras comerciales y comunitarias es una experiencia en lo sumo valiosa. Más allá del mismo taller, es un espacio de conversación de país única, la posibilidad de tener a mi izquierda a un periodista que viene del Caquetá y que ha visto, oído y sentido lo que sucede a los habitantes de su región con las minas antipersonales, Y luego, tener la oportunidad de oír su historia es tan gratificante como saber acerca del proceso contado por Johana Cárdenas , Asesora de Comunicaciones de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y por Álvaro Sierra, maestro de la Fundación y periodista.

La verdad de las cosas es que el engranaje que han logrado la Oficina del Alto Comisionado con la FNPI y los periodistas, es la garantía de una comunicación que desde las regiones, mostrará a través de los documentos sonoros que cada uno ha producido una paz desmenuzada en acentos e historias de todos los rincones del país. Relatar la paz a través de las ondas hertzianas no es solo el ejercicio de narrar todos los días lo que ocurre en el Catatumbo o en Pasto. Es saber con certeza lo que ocurre en los diálogos de La Habana, hacerle seguimiento, leer lo que escriben los medios nacionales, oír lo que hablan las emisoras regionales y en el encuentro que tuvimos el pasado 1 de junio en Cartagena se ve a un grupo de periodistas apasionados por la actualidad informativa pero sobre todo, se ve un grupo de periodistas enterados y con interés de entender que todos estamos siendo parte del proceso histórico más importante que ha ocurrido en este país en los últimos 100 años. Esa realidad se siente en las preguntas que hacen durante el taller y se puede verificar con las propuestas de reportajes o crónica que cada uno hace y el desarrollo que hacen a las mismas.

El grupo de 29 periodistas con los que estuvimos en Cartagena habían enviado su propuesta escrita sobre el tema que quisieran tratar en su trabajo final, trabajo que se emitirá en sus diferentes emisoras. A lo largo de los 2 días y su largas 20 horas de trabajo, van evolucionando en otras propuestas. Y es tal vez ese uno de los componentes que más me gustaría destacar. Las propuestas escritas desde sus ciudades cambian bajo el calor del debate, del aprendizaje y de la sensibilidad compartida por los colegas durante estas jornadas.

Después de esta experiencia que espero se repita, el balance es positivo, sin duda las producciones de el grupo de periodistas de las emisoras es una muestra que los medios hacen parte vital y dinámica en el proceso de paz pero sobre todo en el entendimiento de que se esta cerca del fin del conflicto. Y esto lo puedo asegurar con certeza absoluta porque sabemos que la radio es sin duda alguna el medio de penetración más importante en Colombia. Es muy probable que en el Valle de Guamuez en Putumayo solo se cuente con la señal de la radio pública y de algunas comunitarias y eso es contundente. Gran parte de nuestra población civil vive en zona de conflicto y tienen el derecho y el deber de saber qué esta pasando y es el derecho y el deber de los periodistas y de los medios locales comunicarlos a través de sus historias. La FNPI y la Oficina del Alto Comisionado para la Paz logran con estos talleres que ese ejercicio de comunicación se haga de manera desapasionada pero rigurosa.