Relatoría del taller Periodismo, paz y regiones para periodistas de radio

Maestros:

  • Álvaro Sierra – FNPI

Es periodista con cerca de 30 años de experiencia en cubrimiento y análisis de conflictos armados. Desde enero de 2011 y hasta 2014 fue editor jefe de la revista Semana, en Bogotá. Entre 2000 y 2008 fue corresponsal,  editor de páginas editoriales y de opinión, y editor adjunto del diario El Tiempo de Colombia. En los últimos años ha sido profesor en la Universidad para la Paz, en de Costa Rica, para enseñar el curso de maestría “The Role of the Media in ConflictPrevention and PeaceBuilding” (El papel de los medios en prevención de conflictos y construcción de paz). De 2008 a 2010, coordinó la Maestría de Estudios de Medios, Paz y Conflicto y fue profesor asociado. Actualmente publica periódicamente el blog Paz, guerra y periodismo.

  • Laura Clavijo – Oficia Alto Comisionado para la Paz
  • Isabel Mercado – Oficia Alto Comisionado para la Paz
  • José Luis Muñoz Ríos – Tutor invitado – Resander
  • Jairo Ernesto Tarazona Caicedo – Tutor invitado – RCN radio
  • Juan Carlos Díaz – Tutor invitado – Caracol radio
  • Mario Enrique Morales Rincón – Experto invitado – Universidad Javeriana
  • David Fernando Correal – Experto invitado – Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC)

Cartagena de Indias, 26 – 28 de noviembre de 2015

Frente a 23 periodistas de radio de todo el país, la FNPI y la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, OACP cerró por este año el ciclo de talleres Periodismo, Paz y Regiones, espacio que tuvo como objetivo, analizar los retos a los que convoca la negociación del gobierno con las Farc en La Habana en materia de comunicación, la responsabilidad informativa que se debe asumir y las nuevas formas de generar noticias rompiendo paradigmas frente al eventual pos conflicto.

Un abanico de conocimientos fluyeron, si se tiene en cuenta que las regiones por su naturaleza misma visionan de diferente manera el conflicto, heterogeneidad que permitirá explorar dinámicas narrativas en un medio tan masivo y popular como lo es la radio.

En ese orden de ideas, la OACP expuso la estrategia de comunicación que se implementa desde el gobierno, la universidad Javeriana con su observatorio analizó el cubrimiento de los medios frente al proceso, el Centro de Recursos para el Análisis del Conflicto (CERAC) examinó la evolución del mismo y finalmente, el maestro de la FNPI, Álvaro Sierra actualizó a los periodistas sobre el estado del proceso y las recomendaciones u orientaciones para el correcto manejo periodístico.

Por su parte, en una discusión abierta, los diferentes periodistas expusieron las historias que cada uno investigó de sus regiones que fueron enfocadas y evaluadas por el maestro de la FNPI y los tutores que apoyaron la supervisión, para publicarlas en los distintos medios de comunicación y en la página web de la Fundación.

El monitoreo que la Universidad Javeriana ha realizado como proyecto investigativo para medir los estándares de calidad en el cubrimiento de prensa escrita, televisión e internet sobre el proceso de paz en Colombia se ha dividido en tres partes: a) Cómo se está haciendo b) qué han encontrado y c) qué propone el observatorio.

Cabe destacar que es la primera vez que el observatorio arroja un resultado antes de que culminen las fases, toda vez que siempre lo hacen al finalizar. “La novedad es que en esta ocasión nos hemos arriesgado a entregar insumos antes de terminar el proceso, es decir, estamos haciendo monitoreo en vivo y en tiempo real”, afirmó Mario Morales, director del departamento de comunicación de ese claustro universitario.

La investigación se ha ejecutado bajo unas aristas que comprenden las agendas narrativas, la estética del cubrimiento y las representaciones e imaginarios que esos medios hacen tanto de las negociaciones en La Habana como del conflicto armado que vive el país.

Dentro de las consideraciones generales, al experto en el tema le pareció importante anotar que “la labor de un monitoreo no es una labor de señalamiento ni de crítica exacerbada, ni un muro de lamentaciones, sino que es un simple acompañamiento narrativo para que las audiencias tengan insumos y puedan deshacerse de lo que está contaminando la narrativa”.

Igualmente afirmó, que “No quisimos hacer una encuesta para evitar sesgo, decidimos hacer un análisis diario para que sean más cercanos a la realidad porque hechos externos alteran lógicas informativas”.

DESCUBRIMIENTOS

Basados en un análisis cuantitativo y cualitativo, los temas que el observatorio ha identificado durante la negociación son: 6 que están actualmente en la mesa, 128 subtemas, 112 temas sub colaterales, 63 temas emergentes que no estaban agendados, cifras importantes a la hora de pensar en temas para contar sobre el proceso de paz. Asimismo se tuvieron en cuenta el tratamiento de las fuentes, el contexto informativo, indicadores éticos, tipos de relatos y el lenguaje periodístico a partir de los medios impresos y digitales.

En prensa, el monitoreo que se inició en el 2012 se han encontrado casi 8.000 piezas que hablan del proceso de paz. Es un hallazgo sin precedente en Colombia que hable sobre algún tema específico. En tv igualmente se observó que hay 3.500 piezas, lo que significa un universo gigantesco que permite mirar con detalle el seguimiento.

De ello se desprendió un segundo hallazgo interesante y es que como género, hay más columna de opinión que noticia. Eso nunca había pasado en Colombia, cuestión que sería interesante estudiar, pues no se sabe que tan favorable es para este país recibir posiciones ya tomadas, con un sesgo de emoción antes de recibir información pura.

Las entrevistas aparecen poco, las caricaturas se muestran con una gran incidencia, el enfoque de prensa es neutro, la mitad de las notas se leen sin contaminación ideológica y una de cada cuatro de ella es crítica.

Un tercer hallazgo importante es que las audiencias de hoy están pensando lo que pensaban los líderes de opinión tres años antes. Esto lo que refleja es la influencia de los medios de comunicación en la comunidad y surge de inmediato la inquietud, de que si aún la población no está vinculadas al proceso de paz, es porque hay una deficiente comunicación o porque hay poca pedagogía o poca narrativa.

“En ese orden de ideas, es importante reflexionar si dicha falencia está relacionada con la forma en la que se dispuso la información, el blindaje que la ha acompañado, la confidencialidad permanente obligando a que los medios no puedan cubrir con calidad. Los periodistas tienen enormes talanqueras, y ese blindaje quizá ayuda al mismo proceso, pero perjudica al cubrimiento”, manifestó el experto en el tema.

En tv el origen de la información son fundamentalmente las entrevistas y en esa lógica uno puede afirmar que el proceso ha sido netamente emocional. Han habido factores internos y externos que ha llevado a esas fases y los medios han estado metidos en una montaña rusa de motivación, donde primero está el factor sorpresa, luego el escepticismo, después una etapa crítica, a la que le siguió un pesimismo moderado y a partir de ahí un altibajo de emociones por factores diversos.

Las entrevistas en la medida en que cambia esa emocionalidad lo transmiten a través de ella, no sólo de las personas que están por fuera sino, desde dentro en la misma Habana.

Las lógicas narrativas también han estado revestidas de emocionalidad, esto quiere decir, que a toda noticia favorable hay que buscarle un revés y eso ha disparado una rutina. Si bien es cierto, toda información debe tener parte y contraparte, la dinámica se ha vuelto repetitiva.

El cubrimiento de la información se ha centrado en buena parte en el acuerdo general sin hacer detalles de los otros temas que están implícitos. De allí se deprende también que la audiencia no conoce los puntos específicos.

Las fuentes más consultadas son el gobierno y el equipo negociador.

RADIO

Con respecto a la dinámica periodistica radial en el último tiempo, el observatorio encontró que el género que más se trabaja es el de las noticias, luego las entrevistas, breves y análisis. Las autorías de las noticias normalmente aparecen registradas por los mismos periodistas, seguido de los directores y los despliegues con respecto al tema de paz son altos.

Las caracterizaciones narrativas describen los acontecimientos, los pronunciamientos, las reacciones y finalmente las opiniones.

En cuanto al contexto priman los antecedentes que los relacionan con otros recursos narrativos, y en cuanto al lenguaje, utiliza casos reales como enfoque informativo. La calidad del mismo ha mejorado mucho e incorpora nuevas alternativas. En algunos casos, hay alta adjetivización y repetición innecesaria.

Al igual que las otras modalidades, los periodistas radiales se han enfocado en la agenda como el acuerdo general y posteriormente los temas de justicia, ceses de hostilidades, entre otros.

La información proviene de boletines, internet y twitter, entre otros. Esto hace que los periodistas busquen otras formas de narrar que son otras fuentes alrededor del proceso y se convierte en periodismo de declaraciones. Ellos a diferencia de otros medios son los que aparecen con más enviados especiales, quizá por la coyuntura del proceso por lo tanto su epicentro de noticias se ubica en La Habana, a diferencia de prensa y tv que están en Bogotá. El periodista de radio necesita un sonido y una voz que potencialice su información.

Están apareciendo notas ampliadas, cuestión que es significativa porque se traduce en que ha existido un periodo de preproducción e investigación.

Dentro de las narraciones radiales se encontró que primero está la descripción del acontecimiento, una de cada cuatro notas le da prioridad a los pronunciamientos, a la declaración luego a la reacción y posteriormente a las opiniones.

Así mismo se observó que una de cada tres notas incluye antecedentes y lo relaciona con otros hechos lo que no pasa con otros medios de prensa y tv.

El enfoque informativo ha sido fundamentalmente neutro y la ética periodística es otro factor que ha avanzado enormemente, cuestión que antes era diferente.

Como sujetos sociales, los periodistas acuden a expertos y ex presidentes, dentro de las organizaciones sociales a la iglesia y en la comunidad internacional a organismos también internacionales y al gobierno diplomático.

DIAGNÓSTICO

Finalmente el observatorio ha llegado a unas conclusiones importantes que merecen toda la atención:

  1. No se estaba preparado para el cambio de dinámicas informativas pero ya se trabaja en ello. De la incredulidad se ha saltado a sentimientos de escepticismo, determinismo, cautela, exaltación generando bipolaridades.
  2. El cubrimiento ha sido netamente emotivo, con rutinas periodísticas traídas de años atrás, centradas en la polarización, discriminación y victimización, contadas de manera episódica, discontinua, sin contextos profundos y sin tejido narrativo.
  3. El cubrimiento de los diálogos ha estado revestido por esa misma monotonía, sólo desde la lógica del adversario, personalizado (Santos Vs Uribe), mimético, con altibajos, episódicos y a distancia.
  4. Ha sido reiterativo con epicentro en Bogotá, sin regiones, con encuadre en consonancia con el ambiente y basados en comunicados y pronunciamientos.
  5. Las víctimas aparecen sólo en el 1% de la muestra, ha sido un cubrimiento machista, guerrerista basado en el discurso del odio con fundamento en fuentes oficiales, prima el quién sobre el qué, hay repetición en los sujetos narrados en textos o imágenes, con base en una rutina mecanizada, desconectada, inconexa y sin historia. Parecen las mismas tomas y fotografías, pero no lo son.
  6. La dialéctica encendida de las redes sociales ha reemplazado el periodismo de investigación y de interpretación, existe escasez de temas de paz, los sujetos son el gobierno y los voceros de la guerrilla.

RETOS

  1. Buscar múltiples voces (no dicotomía), dignificar a las víctimas
  2. Salirse del circulo de la guerra, de vencedores y vencidos, de ellos y nosotros
  3. No replicar la voz de las fuentes
  4. Reconstruir la verdad histórica y la verdad presente sobre unos mínimos de verificación
  5. Diferenciar violencia de conflicto
  6. Que existan más debates entre contrarios para explicar y comprender los temas.
  7. Hay que recurrir a otros géneros, incluso los innovadores. La nota ampliada por ejemplo.
  8. Ser menos reactivo y más proactivo
  9. Dejar ver el otro, los otros. Humanizar
  10. Maximizar aciertos, menos adjetivos, menos metáfora fáciles, más memoria, clima, autoestima.

SUGERENCIAS

  1. Dar bases informativas sólidas para aterrizar los debates y discusiones
  2. Llevar a la reflexión a los ciudadanos
  3. Ser creativos e innovadores en los contenidos y en los formatos.
  4. Incluir temas de paz en los concejos de redacción.
  5. Dignificar, darle rostro a las víctimas, potenciar su voz a la hora de construir relatos del perdón y la reconciliación.
  6. Es necesaria la polifonía, las múltiples y diversas voces, apartando categorías axiológicas o moralistas de buenos y malos.
  7. El pluralismo es inclusión de voces de todos los lados, no de la dicotomía de parte vs contraparte y la diversidad significa equilibrio de todos y no de la aparición excéntrica o exótica de las minorías como espectáculo.
  8. Afianzar con la misma persistencia con la que se han construido los relatos de la violencia, referentes sociales de paz para que los combatientes asuman que es ineludible negociar sus antagonismos.
  9. Exorcizar los propios sesgos
  10. Desmontar las cargas de profundidad que se esconden detrás de las palabras armadas que replican la voz y la línea editorial de las fuentes.
  11. Reconstruir la verdad histórica y la verdad presente sobre la base de unos mínimos de esa verdad, descontaminada de las versiones interesadas de los combatientes o sus auspiciadores desde la civilidad.
  12. El periodismo debe dejar de ser reactivo o a la espera del estallido, para convertirse en proactivo y preventivo.
  13. Dejar de ver al otro como el problema y empezar a considerar el conflicto como el problema.
  14. Hacer énfasis en los efectos invisibles del conflicto, en vez de poner de relieve los hechos visibles y espectaculares como muertos y heridos.
  15. Exponer las mentiras de todas las partes y no sólo las del oponente
  16. Maximizar los aciertos en vez de agrandar la derrota del enemigo.
  17. Dejar de hacer énfasis en las personas y en las narraciones impersonales que restan responsabilidades.
  18. Dejar de usar eufemismos o de violar la intimidad y el fuero personal
  19. Remarcar el sufrimiento de todos y no sólo el personal
  20. Los verbos fuertes a conjugar son reconciliar, restañar, perdonar, reparar y retejer.
  21. Si los medios se ubican en puntos de convergencia en sucesos cotidianos pueden incidir en la construcción de opinión pública, de consensos y disensos, en la generación de ambiente, la reconstrucción de memoria y en la recuperación de la autoestima y el optimismo.

“A través del desarrollo del proceso surgieron necesidades muy fuertes en materia de comunicación que generaron la implementación de unas dinámicas más directas y proactivas”, inició su exposición Laura Clavijo, integrante del equipo de comunicaciones de la Oficina del Alto Comisionado para la paz, OACP.

Es por ello que se creó entonces una estrategia que apuntó a llenar una serie de vacíos de información y acabar con la percepción de hermetismo por parte del Gobierno para evitar así interpretaciones asumidas por otros con respecto al proceso.

Igualmente se han propuesto conquistar las redes sociales que hoy impactan la agenda mediática y de generar apoyo y credibilidad al proceso desde el mismo Estado y terceros validadores.

Las acciones que permitirán el desarrollo de ese plan están divididas en cuatro fases. a) Vocería y medios de comunicación que consiste en ampliar la presencia en medios de comunicación y cambiar la metodología de manera controlada. La explicación y defensa política del proceso estaría encabezada por parte del Presidente de la República, el jefe de la delegación negociadora, el Ministro de Interior y Ministro de Justicia con un mensaje claro que la paz e construye desde el gobierno. En este punto es clave la inclusión de los medios institucionales para difundir por ahí información sobre las generalidades y avance de la mesa de conversaciones en particular en las regiones.

a) Medios digitales: El objetivo de ello es además, tener presencia en las redes sociales y contar con medios alternos y ágiles para la publicación de información de la delegación del gobierno en la mesa de conversaciones, como por ejemplo, diálogos o preguntas que responda el presidente por twitter o facebook, entre otros, articulada con la página web Mitos y Realidades que también pertenece a la Presidencia de la República.

Paralelo a ello también se cuenta con un nuevo micro sitio en la página web de la Presidencia de la delegación del gobierno en Colombia llamado “Equipo, Paz, Gobierno, donde siempre permanece información general, fotos, conferencias virtuales de los miembros del equipo negociador, informes especiales y multimedia sobre los acuerdos.

b) Pedagogía: Este proceso está ligado a un cambio de pensamiento, antes existía sólo el conflicto, ahora hay que explorar otros sentimientos, a restaurar la confianza, ganar credibilidad y dirigir la mirada basada en los beneficios de la paz.

En ese sentido se ha creado como estrategia importante una página llamada “La conversación más grande del mundo”, donde sólo se habla de paz, se invita a los escépticos, incluye a los opositores en acciones que promueven la conciencia, moviliza y permite el activismo, transforma la narrativa y provee salidas para el futuro.

Igualmente se han diseñado unas jornadas de información en Ministerios y Departamentos para brindar información de calidad sobre el proceso de paz y los acuerdos a funcionarios públicos de esas entidades del orden nacional. La idea es hacer reflexión sobre el papel del servidor público en la construcción de paz duradera.

c) Presencia regional: El objetivo es fortalecer al equipo negociador en las regiones y movilizar a la ciudadanía alrededor de los beneficios de la paz. Para ello se han generado una serie de foros regionales que permiten socializar los avances que se han logrado en La Habana, talleres con periodistas para la producción de historias que conecten la paz con la realidad social, talleres con emisoras comunitarias y los encuentros regionales para la paz donde se conocen los acuerdos con la comunidad base.

Alterno a ello existen la estrategia con medios universitarios donde se capacitan a estudiantes de periodismo, la estrategia de enlaces institucionales donde se realizan asesorías personalizadas a entidades del gobierno sobre el proceso de paz, la estrategia de trabajo con alcaldes y gobernadores por la paz, cursos virtuales “Entérese del proceso de paz”, estrategia con los personeros “Paz en movimiento” para que sirvan de multiplicadores de información.

Finalmente, existe en marcha la estrategia que incluye mujeres y comunidades étnicas, jóvenes, niñas y niños, entre los que se encuentra el proyecto Pacifista que es un espacio de información y reflexión y el programa “Hagamos las Paces” que es la pedagogía para jóvenes sobre el proceso a través de actividades académicas y lúdica.

En otro contexto, Isabel Mercado, también del grupo de comunicaciones de la OACP, realizó un breve repaso sobre la actualidad del proceso en La Habana, específicamente en el punto 5 de víctimas, quien manifestó que “Resarcir a las víctimas está en el centro del acuerdo entre el Gobierno Nacional y la Farc -EP”.

La cronología de esta discusión está basada fundamentalmente en 10 principios, entre los cuales se encuentran, el reconocimiento de víctimas, de la responsabilidad, satisfacción de sus derechos, participación, esclarecimiento de la verdad, reparación, garantía de protección, de no repetición, reconciliación y enfoque de derecho.

Para el gobierno ha sido indispensable y fundamental la participación de las víctimas, por ello establecieron un mecanismo que permitió ampliar su intervención, tales como, unos foros de víctimas que ya se realizaron en Barrancabermeja, Villavicencio, Cali y Barranquilla, delegación de víctimas en La Habana escogidas bajo los criterios de sinderésis, equilibrio y pluralismo y la potencialización del formulario que en la actualidad cuenta con más de 25 mil aportes a la mesa en el tema de víctimas.

Paralelo a ello funcionan la Comisión Histórica del Conflicto y sus víctimas y la sub comisión de género que está compuesta por integrantes de ambas delegaciones con el objeto de que el acuerdo final tenga un enfoque de género.

Así mismo, se encuentra el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y no repetición que está dividida en tres áreas específicas.

  1. La Comisión del Esclarecimiento de la Verdad, Convivencia y la No Repetición. Acá lo que se busca es contribuir y promover al esclarecimiento de lo ocurrido, cooperar con el reconocimiento de los responsables y fomentar la convivencia en los territorios mediante el diálogo.
  2. La creación de una jurisdicción especial para la paz basada en la aceptación de que la justicia colombiana será la que los juzgue y donde las reglas se mantendrán como inicialmente se expongan. Esta jurisdicción contará con salas de justicia, un tribunal para la paz con los objetivos de luchar contra la impunidad, reconocer a los responsables, otorgar seguridad jurídica y aplicar el derecho de las víctimas a la justicia.
  3. Reparación de víctimas. Mecanismos que busquen asegurar la reparación integral de las víctimas. “Si estas tres dinámicas están conectadas y funcionan articuladamente se logra un paso exitoso al pos conflicto”, enfatizó la asesora de la OACP.

Finalmente se encuentra el acuerdo de desaparecido cuyo objetivo es fortalecer la confianza de ambas partes y en ese sentido se crearon dos tipos de acuerdos: uno que pone en marcha unas medidas inmediatas humanitarias de búsqueda, como ubicación, identificación y entrega digna de restos y el otro es la creación de una unidad especial para la búsqueda de personas reportadas como desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto.

El Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, CERAC, luego de haber monitoreado aproximadamente unas 180 fuentes, entre los que cuentan el gobierno, periodistas, grupos armados ilegales y ONGs, entre otros, ha elaborado un diagnóstico sobre la situación del conflicto en la negociación actual que se lleva a cabo en La Habana y los desafíos que surgirán en el eventual pos conflicto.

El estudio se ha mirado desde tres perspectivas que han abarcado la intensidad del conflicto, el escenario prospectivo del posconflicto y los nuevos retos para la seguridad.

  1. Intensidad del conflicto: “Identificamos que el conflicto se ha intensificado de una manera más grande pero no términos de regresión”, con esa afirmación inicia el asesor de la CERAC, David Correal su exposición para luego explicar que, si bien es cierto durante la negociación el conflicto se ha intensificado, la violencia se ha transformado y ocurren cosas interesantes como que en el país no ha habido una regresión en términos de intensidad que haya alcanzado registros anteriores de mayor recrudecimiento de violencia, de victimización porque antes era más enfocada contra la población civil y ahora lo es contra la fuerza pública e infraestructura y de presencia, puesto que las Farc poco a poco han ido disminuyendo y abandonado algunas regiones que históricamente eran controlados por ellos.

Está establecido que las partes han buscado establecer y fortalecer su posición negociadora a través del uso de la violencia, en ambas fases pública y secreta se ha presentado unas fuertes escalamiento de acciones violentas, pero igualmente se nota que las Farc tiene control sobre sus unidades porque en los ceses de hostilidades unilaterales esa violencia disminuyó.

La violencia de las Farc se ha concentrado principalmente en Cauca, Antioquia y Nariño siendo los departamentos donde más se creció el conflicto, que cada vez es más diferenciado por región, selectivo geográficamente y aislado.

Un hallazgo importante y fundamental que se logró determinar es que las Farc se está preparando para abandonar el conflicto pero con riesgos. Ellas se han politizado y no están tan divididas, han aumentado su cohesión de mando y control y se pudo establecer que una de las limitaciones para el completo abandono de la violencia ha sido su continua relación con las dinámicas del crimen organizado.

Por su parte se observa que el Eln se radicalizó y se enriqueció. Aunque es una guerrilla más pequeña y tiene un accionar menos violento que las Farc han utilizado la violencia en el proceso exploratorio para llamar la atención del gobierno.

Ellos han mantenido en los últimos años el uso del secuestro, la extorsión y las amenazas contra empresas petroleras como métodos de financiación y explotación de rentas ilegales. Sus acciones se concentran en Norte de Santander, Santander, Arauca y Nariño.

Otro descubrimiento esencial que arrojó el CERAC es que los Grupos Pos Desmovilizados Paramilitar, GPDP continúan siendo la principal amenaza para la seguridad ciudadana en Colombia.

Ellos, a diferencia de los paramilitares, su violencia es menos letal y más selectiva, utilizan las amenazas, el reclutamiento ilícito, homicidios, violencia sexual y desapariciones forzadas y sus masacres son de uso esporádico. No les interesa enfrentar el Estado, pues no tienen la capacitad militar ni el entrenamiento.

Los GPDP que se encuentran actualmente operando en nuestro país son el Clan Usuga, que tiene mayor presencia en todo el país principalmente en las zonas de la Costa Caribe, la región de Urabá, Antioquia, Córdoba, Magdalena Medio, eje cafetero, Nariño y Norte de Santander.

Posteriormente están Las Águilas Negras que se concentran en el norte del Cauca, Cundinamarca y la Costa Caribe y Los Rastrojos que en 2015 registran una presencia marginal en Cúcuta y los departamentos de Boyacá y Nariño.

  1. Escenarios prospectivo del pos conflicto: “La transición al pos conflicto ya inició” afirmó el asesor del CERAC. En términos de regresión, la violencia es cada vez menos útil y más costosa, más política y menos militar, pero en términos progresivos, hay reformas institucionales, como la Ley de Víctimas, Restitución de Tierras, implementación los acuerdos parciales y selectividad en la acción militar.

“Lo que se ha logrado concluir es que el pos conflicto será benévolo por lo menos más que el conflicto” expuso Correal; las Farc están ad portas de convertirse en un partido político, que es lo que han buscado” continuó el expositor y se espera que no se cometan los mismos errores de otros procesos como el de Centro América y se acojan las enseñanzas que dejaron experiencias como la desmovilización de los paramilitares.

  1. Nuevos retos para la seguridad: El fin del conflicto no está exento de riesgos según lo expuesto por el CERAC y pareciera que su mayor amenaza la conforman las milicias urbanas y las columnas móviles que irían a ocupar los espacios y vacíos que dejan las Farc.

 

El fin de la violencia del conflicto armado puede conllevar a la disminución de otras violencias, pero no de todas, por ejemplo el homicidio aunque descendió un 2%, continúa con un alto índice de acción, la inseguridad también se concentra en los delitos de violencia contra la propiedad, la extorsión se disparó porque como se dijo anteriormente es fuente de renta para guerrillas y GPDP, preocupa igualmente el aumento de delitos sexuales y de violencia intrafamiliar.

Estas interferencias que pueden surgir luego de la firma del proceso de paz, serán un desafío para que el gobierno y las autoridades implementen medidas que prevalezcan la seguridad, la confianza hacia una construcción de paz.

COMO ESTÁ LA NEGOCIACIÓN EN LA HABANA

“La tarea más difícil de los medios será entender de que ya no hay conflicto armado ya que todos nos hemos formado cubriendo el conflicto y los actos de violencia”. Con esa reflexión inició su presentación, Álvaro Sierra, maestro de la FNPI, quien además agregó que “tenemos el fantasma de que llegó la paz y se arregló todo y no es así porque el posconflicto va ser muy complicado”.

En la actualidad, gobierno y Farc se encuentran en las negociaciones, pero no han llegado a la mitad de los acuerdos que implicaría simplemente el cese del conflicto armado.

A partir de ahí se abre un proceso que tendrá dos carriles, uno en el que habrá acuerdos de implementación inmediata y otros que serán de más lenta ejecución.

Entre los acuerdos que se implementarán de manera inmediata se encuentran la concentración de guerrilleros y su desmovilización. En este sentido se observa en cuanto a la entrega de armas, que las Farc va a pactar un modelo de dejación parecido al del IRA que tuvo características distintas a los tradicionales, tales como que se hizo de manera gradual, secreta o que las entregarán a una comisión.

Habrán muchos desafíos para la construcción de paz. Es muy raro una negociación con un movimiento insurgente que no deje disidencias, el gran problema será determinar de que tamaño son.

Hasta ahora las FARC han mostrado ser una organización disciplinada que ejerce un control muy sólido, pero existen grupo como Los Urabeños que ya están consolidados y tienen una fuente de financiación estable con narcotráfico y minería, por ejemplo, que serían los desafíos que toca enfrentar en adelante.

Aunque Farc y gobierno han firmado muchos acuerdos los 3 principales son: Desarrollo rural, participación política y drogas ilícitas. Luego han estado la negociación en el tema de víctimas, la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, la subcomisión técnica, la Subcomisión de Género que ha tenido poca participación pero que ha ocupado un papel muy importante, la Comisión de la Verdad que es la primera vez que existe y el acuerdo de justicia, entre otros.

Hay que rescatar que se incumplió la regla de que nada está acordado hasta que todo esté acordado en temas como, el desminado conjunto, el de agilizar en la Habana, desescalar en Colombia y el de desaparecidos.

Este año ha sido radicalmente distinto a los dos años anteriores de negociación: Entró gente nueva a la mesa, el enfoque del Ministro de Defensa ha sido diferente, hay organismos internacionales presentes como la ONU y lo que antes era una negociación lineal en donde se negociaba un punto y se acordaba a los 3 meses y así sucesivamente ahora es simultánea, todo está sobre la mesa, se avanza al tiempo con varias cosas, cuestión con la que hay que tener cuidado porque todo está conectado entre sí y esto hace la negociación más lenta.

OTROS CAMBIOS

La negociación va a tomar un formato de cónclave. Esto fue lo que acordó Enrique Santos y que lo transmitió en La Habana hacia “Timochenko”. “Quizás habrá una mesa más pequeña y sesiones continuas”, afirmó Sierra.

Hay cierta tensión entre los negociadores del gobierno y Enrique Santos. Es incómodo para los negociadores saber que el presidente tiene un hermano que a veces es más importante que el mismo Comisionado para la Paz. Según “Timochenko”, él habría solicitado un mecanismo para acelerar la negociación y el mandatario envío a un hombre de su entera confianza como su hermano.

Luego en el tema de justicia transicional hay unos trasfondos de contenido que son nuevos y decisivos para ambas partes. Sin embargo, el expositor sólo se detuvo en el tema de reconocimiento, explicando que tanto las FARC como el Estado han tenido inmensas dificultades para reconocer sus actos en el conflicto armado. Un acuerdo completo de justicia conlleva a que ambos comiencen a asumir sus propios acontecimientos.

“Reconocimiento implica un cambio profundo en la narrativa del conflicto. Es pasar de la narrativa de justificación de la guerra a la narrativa de responsabilidad de cada parte”, enfatizó el experto en el tema y añadió que “todos los miedos y abstinencias tienen que ver con que no se tiene claro el tema de la judicialización”.

La otra cosa que fue muy crítica, que hoy parece obvia, es que la fórmula de hacer la guerra como si no hubiese negociación y negociar como si no hubiera guerra, se agotó por completo con el ataque de abril en Buenos Aires, Cauca. Eso casi destruye el proceso y creo que las partes se dieron cuenta que casi se pierde todo lo trabajado. Hasta que no haya un cese bilateral, este tipo de sucesos pueden ocurrir.

Las partes conscientes de eso empezaron a desescalar, evidenciando una caída de las acciones de las Farc y también de las acciones de la Fuerza Pública. Las Farc están por soltar a los niños, por ejemplo y el resultado de todos estos actos de desescalamiento tienen un impacto humanitario muy fuerte o un alivio por llamarlo así.

“Naciones Unidas ha insistido mucho en el tema del impacto humanitario, entonces según datos: Los tres años anteriores comparados con los tres de negociación hay un tercio menos de masacres, 30 % menos de desplazamiento masivo, las acciones bélicas se han disminuido a la cuarta parte, bajó el secuestro y lo que ellos llaman objetivos ilícitos de guerra (ataques a la misión médica, escuelas, a vías, a puentes etc…) han bajado en 60 por ciento. Estos son impactos de la negociación” completó Sierra.

Por otro lado han subido algunas otras acciones delictivas como por ejemplo la extorsión, las amenazas, los homicidios, la violencia es menos letal pero continúa. El Eln por su parte y las Bacrim siguen con actos violentos, secuestrando a civiles, atentados, etc.

Si bien es cierto los ataques han disminuido y hay menos víctimas, hay que estar muy atentos al casi medio millón de desplazados que existen en lo que lleva la negociación. Un reto justo del postconflicto está relacionado con esa población que necesitará asistencia psicológica, planes de reparación, ocupación de tiempo libre, etc.

Otro cambio esencial en el entorno internacional fue que el acuerdo del presidente Barack Obama con el de Cuba, Raúl Castro, afectó directamente la negociación, ya que le quitó protagonismo a Venezuela, país que ha sido el aeropuerto de emergencia de las Farc.

La visita del sumo pontífice también ha incidido en la evolución de la negociación en términos de visualización, se hizo mucho énfasis en ceremonias de perdón, simbologías que se alojan en el colectivo mental de las personas.

De otra parte también han existido modificaciones o cambios en el tema de comunicación, pues se vio la necesidad de contar muchas de las cosas que el gobierno ha realizado y las personas no saben. “El gobierno ha vivido callado y eso es un gran error y además la negociación requiere pedagogía” completó el maestro de la FNPI.

Otra transformación que ha tenido el proceso es el tipo de lenguaje y la comunicación de las Farc. La imagen, la vestimenta, su comportamiento, cosas muy subliminales pero que hay que apreciar.

Aún existen muchas cosas por definir: en el tema de justicia hay que clarificar lo de justicia restaurativa o justicia transicional., La amnistía, referendo, plebiscito, que el sistema de justicia transicional funcione y que las acciones para ejecutar en ese tema no se dilaten.

Igualmente lo de las garantías a las Farc, el tema de restricción de la libertad o restricción especial, transparencia en elección de magistrados para la Comisión de la Verdad, entre otros.

Para las Farc faltan 28 salvedades y para el gobierno son solo asteriscos. Tienen que definir por ejemplo, en el tema político, el tamaño del fondo de tierras, clarificación con el tema del cese bilateral, etc.

DESAFÍOS DEL POSCONFLICTO

  1. El ámbito geográfico para implementación de los acuerdos tiene que ser un ámbito limitado, es imposible hacer todo en 1100 municipios y ya hay una discusión sobre cuales se priorizarán.
  2. El primer año del postconflicto es clave para saber si la guerra se acaba o se reinicia. Hay que hacer unos acuerdos o planes de respuesta rápida. En el ministerio del postconflicto ya tienen planes y proyectos adelantados previendo que en el primer año hay que demostrar que la paz paga. La gente tiene que percibir el cambio.

RETOS PERIODISTICOS

Cubrir cosas nuevas, ser supervisores y vigilantes de las acciones gubernamentales, presupuesto, gastos, avances del proceso. “Hay que salir de la cobertura cotidiana y sistemática”. Concluyo el experto Álvaro Sierra.